La enfermedad más peligrosa



Si te preguntaran cuál consideras que es la peor enfermedad que pueda tener un ser humano ¿qué dirías?. Algunos se decantarán por el cáncer basado en los datos de mortandad mundial por dicha enfermedad o incluso quizás lo han vivido en carne propia o en la experiencia de algún familiar cercano. Otros puede que nombren alguna que otra enfermedad incurable y mortal. Pero para mi existe una peor que todas las demás.


Cada vez que entro a internet, quizás surfeando en alguna red social encuentro fotos inspiradoras con personas postradas en una cama con alguna condición pero aún están sonrientes. Dicha foto está acompañada con alguna leyenda motivadora que te hace entender que no importa qué tan mal creas que estás, puedes salir adelante como esa gente luchadora de las fotos.


Y es que sí, de cualquier cosa se puede salir airoso, incluso durante la más intensa y cruel tortura se puede ser feliz. Existe gente con penosas enfermedades que les causan increíble dolor corporal, reduciendo incluso su movilidad a veces, pero esa gente resulta ser la que está presta a sonreír, las que son más optimistas, las que no piensan en lo que no pueden hacer sino en lo que pueden y quieren hacer. No importa qué enfermedad o condición se tenga, el ser humano es capaz de sacar lo positivo de las peores situaciones y cargar una sonrisa para alivianar las cargas. Por eso, hasta cierto punto, todas las enfermedades son llevaderas.


Pero... ¿Y si existe alguna enfermedad cuya característica principal es que no te permita reír, o ser positivo, o ver el lado bueno de las cosas? Entonces esa se convertiría en la peor de las enfermedades porque si bien una condición que te condena a muerte la puedes sobrellevar sonriendo ¿cómo sobrellevas algo que no te permite ser feliz?


Esa enfermedad existe y se llama Depresión.


Esta es quizás una de las enfermedades más subestimada de todas dada su envergadura. No necesitas mucho para padecerla. La depresión no distingue de edad, raza, ideologías ni posición. Ninguno es inmune a deprimirse y de hecho, algunos ahora mismo lo estamos pero nos negamos a aceptar que lo estamos, obligándonos a sonreír ante los demás para que parezca que estamos bien cuando en realidad nos quemamos por dentro.

Un joven puede sufrir una depresión severa y quizás sus padres jamás se enteren. ¿Cómo tratas algo que no sabes que está ahí? La mayoría de las enfermedades presentan síntomas y la gente, al ver que los presenta corre inmediatamente a un doctor para recibir el tratamiento. Pero cuando la gente sufre de depresión no quiere exponerse, no quiere ver ni que los vean. Sencillamente les es mejor estar solos y hacer lo posible para que los dejen de la misma forma. No existen filas de deprimidos en los hospitales, por esa misma razón.

Pero, ¿qué siente alguien cuando está deprimido? Es confuso, extenso y complicado. Puedes sentir muchas cosas o ninguna, pero creo que en esencia es algo simple.

Es cuando crees que no vales nada.


Tú persona, mente y cuerpo son un equipo, y ese equipo puede unirse para luchar contra cualquier condición. La peligrosidad de la depresión radica en que literalmente destruye ese equipo y los pone uno contra otros. Es fácil ganar una pelea cuando sabes quién es tu enemigo pero... ¿Y si tu enemigo eres tú mismo? Entonces ¿cómo reaccionas? ¿Te golpeas a ti mismo? ¿peleas contra ti? La mayoría de los deprimidos lo hace y eso es justamente lo que agrava más su situación.

Solo las personas que han pasado por la terrible experiencia de sufrir de depresión saben lo difícil que es salir del hoyo cuando uno mismo se cree el culpable de estar en ese hoyo y, peor aún, creer que merece estar allí. 

¿Cómo peleas para salvarte si crees que no mereces ser salvado?


La depresión hace que tú te conviertas en tu propio enemigo y, por ende, terminas hundiéndote a ti mismo en el fango de la miseria y el dolor, queriendo a veces que toda acción o vivencia que te ocurra acelere más el hundimiento, porque repito, crees que mereces todo lo malo que te pasa.


"La vida es bella" dicen, porque todo es neutral pero uno según su visión le agrega lo positivo a las cosas. Pero cuando tu visión está alterada por una condición que hace que no encuentres nada positivo ni nadando en un mar de rosas, entonces la vida se convierte en algo horrible y vivirla, la peor tortura que pueda existir. Imagina vivir 1000 días y que cada uno de ellos desees no despertar al siguiente, pero lo haces, y lo vuelves a hacer, también el día siguiente a ese. Entonces, ese sufrimiento se vuelve crónico.


Como seres humanos, es triste cuando una enfermedad o situación nos quita la vida porque no pudimos evitarlo. Pero más triste es cuando nosotros mismos queremos acabarla sin necesidad.


Quisiera navegar por Facebook y ver imágenes inspiradoras de personas depresivas sonriendo y diciendo que sí se puede... pero eso es casi imposible.


Algunos solo aprendemos a sobrellevarla, pero eso no significa que no esté ahí día con día, buscando derrumbarte otra vez y destruir todo el avance que habías logrado. La verdad es que con tratamiento y mucha perseverancia se puede ganar la batalla contra la depresión, pero la guerra, esa nunca se gana porque nunca se libra y de hacerlo, entonces es posible que no se salga vivo de ella.


Si eres una persona que sufre de depresión y estás leyendo estás líneas... ¡Fuerza!. Si no padeces de esta condición y puedes reír libremente entonces aprovecha cada momento que puedas ser feliz para alcanzar aquello que te has propuesto. Algún día veré alguna foto en mi red social de alguien que diga que sí se puede ser feliz aun cuando se está deprimido, pero hasta entonces, solo nos queda hacer lo de siempre: seguir perseverando y recuperando esas ganas de ser feliz para que una vez hecho eso, luchemos contra la depresión para no perderlas de nuevo.


¡Jódete, depresión!


Atentamente
Prota Makorrian.

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