Comienzo con esta frase porque siento que es el punto
central de todo esto. Y ¿Qué es todo esto? Pues comencemos con un poco de
pesimismo disfrazado de humildad: Nada. Así es, nada. O al menos nada diferente
a lo que quizás ya han visto.
Esto es un blog, simplemente eso. No anunciaré con bombos y
platillos algo que hasta el momento no se lo merece. Victoria anunciada no mata
a soldado, por eso prefiero que las cosas se vayan dando naturalmente.
Ahora bien, el primer post de cualquier blog que se haya
abierto alguna vez sobre este planeta tierra al menos es un poco menos
deprimente que el de este servidor, pero, repasemos el por qué. Yo desde antes
formaba parte de las filas de Blogger (a las que obviamente estoy volviendo a
partir de hoy) y también solía tener varios blogs abiertos con propósitos
diferentes, eran otros tiempos aquellos. Cada uno de esos blogs tenía grandes
aspiraciones, esperaban lograr cosas increíbles y, en mi mente, todo funcionaba
perfecto, pero pasaron los días, eso no ocurrió y por eso, quizás, es que quedaron
congelados en los icebergs que se forman cuando el frío solidifica las cosas
acumuladas que han sido olvidadas. Este blog en particular sí tiene su
propósito, solo que ese propósito no es cambiar al mundo, ni tampoco
convertirse en el best-seller de los blogs. Simplemente cumplirá la función de
un espejo que refleja lo que yo quiero que refleje. Nadie quiere verse en
espejos ajenos y poco favorecedores, por eso el anonimato de este blog me será
provechoso esta vez.
¿Por qué lo abrí entonces? Y aquí enlazamos con la frase
inicial. Lo abrí porque me parece que he llegado a un punto en mi vida donde
tengo mucho que decir pero nadie a quién decírselo. Muchos piensan "¿Para qué decir algo que nadie va a
escuchar?" pues yo personalmente pienso que para salir de ello. Las
cosas que no se dicen se acumulan y el hacinamiento nunca ha sido bueno, ni
siquiera cuando las cosas que se hacinan son consideradas buenas y beneficiosas
para la humanidad, porque el simple hecho de que esas cosas estén hacinadas
significa que benefician solo al grupito que las hacinó.
¿Por qué pienso que esta es la manera correcta de hacer lo
que quiero hacer y decir lo que quiero decir? Imagínate a ti mismo, por favor,
en dos escenas. En una de ellas estás en un lugar ruidoso, con música a todo
volumen, rodeado de gente que habla a los gritos, ríe y baila, donde
aparentemente todo es felicidad y adrenalina. Ahora imagínate en medio de la
nada, de pie en el medio de dos montañas enormes cuya cima ni siquiera puedes
ver porque la tapan las nubes. No hay nadie a tu lado, el silencio te envuelve
y definitivamente nada más que lo que estás viendo. ¿Dónde querrías estar?
Imagino que muchos se apresurarán a decir que en la primera
escena, porque hay felicidad, gente y (buena) música a tu alrededor. Ese lugar
es el mejor si quieres llamar la atención, si quieres hacer algo grande, si
quieres influir o dejarte influir por otros o incluso si solo buscas divertirte
un rato. Pero... Si solamente quieres HABLAR
¿En cuál de las dos escenas querrías
estar?
¿Sigues pensando que en la primera? Pues bien, allí puedes
hablar pero la música está demasiado alta como para que te escuchen. Ah, pero
hay gente, podrías llevarte a uno de ellos a un lugar más calmado para que te
escuche. Sin embargo, esa persona está demasiado ocupada en divertirse y
pasarla bien como para dejar eso de lado y ponerse a escuchar. Ah, pero puedes
llamar la atención de todos para que se centren en ti. En ese caso, tienes
menos de un minuto para captar y mantener esa atención antes de que comiencen a
perderte cuidado, por eso, lo que quieres decir mejor sea bueno. Pero incluso
si todo eso no funciona puedes solo gritar y gritar para que tu voz se escuche
por encima de la música y, si no puedes, entonces podrías incluso bajar el
volumen o apagar la música y así no tendrías que gritar más.... pero todos
pensarían que eres un aguafiestas.
Dado que es imposible que una fiesta salvaje sea el lugar
adecuado para hablar, nos queda la segunda escena. Pero, ¿Es esa mejor? A mi
parecer sí. Y aunque estés en el medio de la nada, aunque estés solo y nadie te
pueda escuchar, aunque ni siquiera puedas ser ignorado por falta de alguien que
te ignore, aun así, puedes hablar y escucharte a ti mismo y no solo eso, sino
que tu voz se amplificará por el eco de las montañas y lo que digas volverá a
ti. A veces no importa que los demás te escuchen, sino escucharte a ti mismo y,
por eso, creo firmemente que es mejor estar solo pero con las mejores
condiciones que acompañado y que nadie, ni siquiera tú mismo, te puedas
escuchar.
Este blog es eso, una simple página desconocida y casi
anónima que quizás nadie lea pero eso dentro de los parámetros de lo estándar
está bien, porque no busco hablarle a otros, busco hablarme a mí. Y en última
instancia, al menos sacar lo que llevo dentro.
Teniendo esto en cuenta, me presento. Soy Prota Makorrian, tengo casi 22 años y
vivo en algún lugar de Sudamérica. Suelo escribir cosas en Fanfiction.net donde estoy con el mismo nombre. Pero este no
es un blog dedicado a las historias que tengo en Fanfiction, a decir verdad,
solo conserva el nombre (y al escritor)
pero es algo completamente diferente. Quizás sea porque en Fanfiction pienso lo
que escribo, pero acá escribiré lo que pienso, y los casi desbordantes ellos
pidieron a gritos un lugar donde poder finalmente salir bajo los términos que
ellos mismos pusieron. Por eso hoy decidí abrir e inaugurar este blog llamado "Prota
Makorrian: La Filosofía de un ignorante". Y este quizás ya no tan
pesimista y mucho más personal escrito, es mi primer post.
¿Por qué "La filosofía de un ignorante"? Por el
simple hecho de que quién lo escribe no es un filósofo, ni un periodista, ni
siquiera un escritor profesional (si al caso aficionado). Si dijera que lo
fuera entonces no serían filosofías sino mentir sobre filosofías, pero como no
lo soy, entonces ni son filosofías ni tampoco son mentiras, son simplemente la
visión desde el oscuro y pequeño rincón de la ignorancia que alguien tiene
sobre las diversas cosas profundas de la vida, que las correspondientes
ciencias humanas estudian. Dicho de otro modo, es alguien ignorante del
tecnicismo profesional diciendo lo que piensa y siente sin afirmar que lo que
dice es verídico o infalible, simplemente lo dice. Cómo tampoco soy versado en
gramática castellana ni erudito estudioso de la historia entonces tampoco me
jactaré de que de esta redacción no saldrán errores ortográficos ni mucho menos
fechas o acontecimientos relevantes de la viveza humana.
Todo lo que sale de esta redacción es mío, esté bien escrito
o esté mal escrito, es lo que pienso. ¿Cuando una persona humilde y sin
estudios se expresa, lo hace de manera tan pulcra y cuidada como lo haría un
profesor de lengua castellana? Ahora bien... ¿Eso hace que lo que diga tenga
menos valor? No, porque para expresarse no hay reglas gramaticales ni para
decir algo complicados métodos. Por eso, lo importante aquí no es la forma en
cómo se hable, lo importante es la acción del hablar.
Así como la persona que tiene poco cuida lo que tiene y
aquel que habla consigo mismo dice lo que piensa, así mismo haré yo a partir de
ahora porque, según yo, estoy en la segunda escena del ejemplo previo: de pie
debajo de dos montañas grandes, completamente solo y con un silencio que lo
único que hará será amplificar mi voz gracias al eco.
Si alguien llega a leer desde las sombras, bienvenido seas.
Pero si no, no importaría demasiado porque, como dije antes, no importa cuántos
estén, importa que estén; no importa
cómo se hable, sino que se hable; y
que no importe lo que se piense, que se
diga.
Este es mi primer post. Con un gran saludo a las montañas a
mi lado me despido por ahora esperando a que pronto haya no uno como este, sino
muchos como este.
Atentamente.
Prota Makorrian.

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